El Beato Enrique Suso es uno de los grandes exponentes del misticismo renano. Dominico alemán, buscó desde joven una vida de unión íntima con la Sabiduría eterna, a la que llamó su "amada". Sus obras, especialmente El Libro de la Sabiduría Eterna, combinan poesía, teología y profunda espiritualidad.
Suso vivió una vida marcada por la penitencia, la incomprensión y la persecución incluso dentro de su propia orden. Aun así, sus escritos lograron transmitir una espiritualidad de amor apasionado por Dios, basada en el sacrificio, el desprendimiento y la transformación interior.
Se le atribuyen visiones místicas de Cristo y de la Virgen, así como una sensibilidad especial hacia el sufrimiento humano. Su influencia marcó por siglos la espiritualidad europea. Es modelo del dominico contemplativo cuya predicación nace desde la experiencia interior.